Arap Bethke no podría estar en un mejor momento profesional, pues este martes 17 de febrero se estrena la serie Lobo, Morir Matando, a través de la señal de Telemundo (10PM/ 9C). El actor da vida al personaje de Damián ‘Lobo’ Rosales, un exdetective que vive al filo del abismo, entrenado para resistir los golpes, siempre alerta, con un pasado que lo deja marcado en el corazón.
Su vida da un giro de 180° cuando cuando un hecho trágico lo obliga a proteger a la pequeña Renata, la hija de la mujer que alguna vez amó. Mientras huyen a través de la frontera, ambos forjan un vínculo improbable que pondrá a prueba los límites de la lealtad, el amor y la redención. Basada en la novela Morir Matando, de F.G. Haghenbeck, la serie está protagonizada por Bethke, junto a Fátima Molina, Angélica Celaya, Alejandro de la Madrid, Roberto Romano y Camille Mina.
En entrevista con ¡HOLA! Américas, el actor, nacido en Kenia, nos habló con entusiasmo acerca de este nuevo desafío actoral, que lo sometió a una preparación física intensa con el propósito de crear un personaje que fuera totalmente diferente a lo que ha hecho en pantalla en otras ocasiones, para que el público viera a este personaje listo para cualquier cosa junto con sus puños, pero al mismo tiempo ágil y de respuesta rápida.
“Todo el tema del trabajo corporal de ‘Lobo’ lo trabajé muchísimo para que sea diferente a todo lo que he hecho y para que tenga esta corporalidad de un hombre que está acostumbrado a la acción, que está acostumbrado a los golpes, y que también está listo para cualquier cosa, para lo que venga”.
Arap Bethke
Con la satisfacción de haber construido uno de los personajes que más ha disfrutado en su carrera, Bethke habla también del compañerismo en el set y de la nostalgia que deja al despedirse del elenco.
En medio de esta conversación, Arap también se confiesa sobre su faceta más familiar. En agosto de 2025 se convirtió en padre por primera vez al lado de su esposa, Anna Tazzer. Desde entonces, la pareja tiene en sus días a la protagonista de sus vidas; la pequeña Sienna, quien no hace otra cosa que llenar de alegría el hogar formado por el actor y la guionista.
En esta amena conversación, Arap Bethke también nos habló acerca de si había un plan B en su vida; si tenía otra meta además de la actuación, además de contarnos sobre esa decisión que tomó en el pasado, que fue muy difícil, pero que al día de hoy agradece con creces.
En dos semanas estaba en Australia, en tres semanas estaba estudiando la universidad allá y era esto era antes de que existieran las redes sociales. Entonces, sí, me desconecté completamente durante dos años, que terminé la carrera, del mundo actoral”.
Arap Bethke
Hubo un momento en su vida, en que Arap tuvo que decidir entre la actuación o terminar la universidad. Por esos días, él se había convertido en todo un galán de las telenovelas en su gracias a su participación en Clase 406. Con ese predicamento en su vida, el joven Arap tomó la decisión de viajar a Australia y terminar sus estudios. A su regreso, el empezaba a vislumbrar su vida como documentalista, cuando de nuevo la actuación se cruzó en su camino y lo demás es historia…
Aquí el tráiler de ‘Lobo, Morir Matando’:
Háblame de este personaje de ‘Lobo’, porque apenas vi el tráiler y me dio la sensación de que es una serie donde el personaje todo el tiempo está como al límite, cuidando, protegiendo…
Justamente, como bien lo dices, al límite. Es una experiencia que desde el principio para nosotros como actores ha estado lleno de adrenalina, de emociones fuertes, de emociones extremas, porque desde los ensayos empezamos a hacer mucho trabajo de mesa, pero también mucho trabajo físico. Empezamos a hacer mucho entrenamiento con los stunts. Todas las peleas las coreografiamos desde semanas antes.
Todo el tema del trabajo corporal del lobo también lo trabajé muchísimo para que sea diferente a todo lo que he hecho y para que también tenga esta corporalidad de un hombre que está acostumbrado a la acción, que está acostumbrado a los golpes, a las de discusiones y que también está listo para cualquier cosa, para lo que venga, siempre alerta. Entonces, eran jornadas bastante demandantes en ese aspecto, en el aspecto físico, pero también en el aspecto emocional.
Entonces, sí, ha sido una labor de entrega absoluta. He entregado mi vida a este personaje los últimos meses, pero estoy feliz. Estoy absolutamente feliz, satisfecho con el resultado, porque realmente hicimos algo de muy, muy buena calidad, tanto actoralmente como a nivel de historia, como lo que se ve, lo que se cuenta, la dirección, los valores de producción.
Oye, a nivel físico me hablabas de que fue como un entrenamiento muy duro, por así decirlo, tipo militar. Así lo veo, porque cuando ustedes se preparan es a morir.
Sí, definitivamente, y especialmente para personajes como este, que tienen una corporalidad muy específica, que tampoco es el fuerte de gimnasio, sino que es un tipo que necesita estar fuerte y ágil para correr, para golpear, para lo que haga falta. Entonces, entrené una cosa muy específica que quería lograr a nivel físico. Y ya después de que empezamos a grabar, pues también es, como tú dices, es casi un régimen militar, porque te despiertas en la mañana, vas a entrenar, desayunas, te vas al set, estás todo el día en el set, llegas a la casa, estudias lo del día siguiente y al día siguiente otra vez. Entonces, todos los días, todo el día.
Entonces, básicamente, como te decía, le entregas tu vida, un tiempo de tu vida, a unos meses de tu vida, a este personaje y estás conviviendo con este equipo y estás realmente inmerso en esta historia. Pero Yo lo hago con tanto gusto, sobre todo en este tipo de historias, porque son las historias que me gusta ver, son las historias que como público me gusta consumir y como actor me gusta ser. Siempre me ha gustado la acción, me gustan los personajes que tienen fuerza, que tienen tal vez un lado oscuro, tal vez un pasado que se va haciendo presente a lo largo de la historia y que son personajes difíciles de interpretar, pero siempre me han gustado los retos.
“Ha sido una labor de entrega absoluta. He entregado mi vida a este personaje los últimos meses, pero estoy feliz, satisfecho con el resultado, porque realmente hicimos algo de muy, muy buena calidad”.
Arap Bethke
Hablando un poco de la faceta emocional de tu personaje, él tiene que proteger a una niña que era hija de la mujer que amó. Ahora que tú eres papá, ¿cómo se relaciona eso?
Trato de separar mucho la vida laboral de la vida personal y no usó. Hay actores que usan referencias suyas de que cuando se murió mi abuelita. Yo trato de no ser así porque es muy desgastante. No lo juzgo, cada uno tiene su proceso. Pero sí hay un paralelismo muy importante en lo que está pasando en mi vida personal con esta historia y en el momento en el que llega. Y como bien lo dice, se despierta una parte instintiva como ser humano, de querer proteger, de querer cuidar, de ver más allá de ti, de realmente dar tu vida por otra persona. Y eso es lo que también se va despertando en ‘Lobo’, era alguien que no tenía eso despierto para nada, lo tenía totalmente enterrado, todos esos sentimientos los tenía en una caja, abajo de una bóveda, metidos ahí, no quería saber nada de ellos.
Y también el amor de pareja, que también es algo que se le va aflorando a lo largo de la historia. Entonces, es muy interesante ver el viaje de este personaje rudo, medio cascarrabias, medio gruñón, que no tiene mucho muchos modales para la sociabilidad, que se va transformando en un lobo bueno. O sea, de ser un lobo solitario, se transforma en un lobo que va a cuidar a su manada.
Cuéntame, ¿cuáles fueron las anécdotas que quizás se queden con el elenco? Porque vemos que compartes con Angélica Celaya, con Fátima Molina, con Alejandro de la Madrid
La pasamos tan, tan bien. Acabamos de terminar de filmar en Chachalacas, en Veracruz, también en el puerto de Veracruz también. Y después de los rodajes nos sentábamos a cenar, a platicar, a recordar lo que pasó en el día, a contar chistes. Es un elenco muy, muy divertido. Alex de la Madrid es sumamente interesante, divertidísimo. Angie también. Fátima también. Hicimos un equipo muy, muy padre. Cristian Ramos también, Roberto Quijano. Hicimos como un Majo Pérez también. O sea, hicimos como este grupo de los que estábamos ahí todo el tiempo, como estás tanto tiempo en el set, tantas horas con estas situaciones tan extremas, pues hay que tener un momento de distensión y de relajarse y de echarse un chiste o reírse, algo que pasó después.
Había escenas donde estábamos a veces tan cansados que nos empezamos a reír, nos agarraba el ataque de risa y se contagia. Entonces, empieza a reírse uno, después la otra, después el otro, después… Yo tenía que terminar mis escenas así, viendo… Me acuerdo una escena perfecta que tenía que ver a Majo al hombro, porque si la veía a los ojos, sabía que me iba a reír y que no íbamos a poder hacer la escena.
Así que hice toda una escena viéndole el hombro derecho, porque no la podía ver a los ojos.
Damián ‘Lobo’ Rosales con Renata en una de las escenas de ‘Lobo Morir Matando’
“Se despierta una parte instintiva como ser humano, de querer proteger, de querer cuidar, de ver más allá de ti, de realmente dar tu vida por otra persona. Y eso es lo que también se va despertando en ‘Lobo'”, indicó sobre la interacción de su personaje con Renata.
¿Y cómo haces para desprenderte a un personaje? Decías que con tus compañeros, te ríes, intercambias y así, pero por ejemplo, cuando llegas a casa, ¿cómo te desprendes de la piel de un personaje tan intenso como el de ‘Lobo’?
A veces es difícil. Con este personaje en particular, siempre llevo en mi baño con agua caliente como para soltar todo lo del día, porque también como eran a veces locaciones complicadas, en lugares medio agrestes, dentro de la Ciudad de México, pero sí, en unos lugares, digamos, complicados de filmar corriendo mucho, entonces como mucho sudor, luego que la sangre, luego que los golpes, luego que el polvo. Entonces, parte la parte física, pero también la parte emocional, como que sea un baño caliente para soltar y ya poder estar, ser un padre de familia, bueno, cuando podía, pero por lo menos irme a dormir ya más tranquilo, habiendo soltado lo que pasó en el día. Y eso, pues ahorita que estamos ya terminando, pues haré un trabajo de sanación y de soltar a lo otro.
También de nostalgia, o sea, ya tengo nostalgia de que ya lo voy a extrañar, de que voy a extrañar al equipo. A mí me pasa mucho que cuando termino proyectos es una sensación de dulce amargura porque estás feliz, satisfecho, contento con el trabajo logrado, pero sé que ya mañana no los voy a ver y ya los solté al lobo. Entonces, sí hay una parte triste de eso. Yo espero que regrese en algún momento de la vida a la piel de ‘Lobo’, porque, es de los personajes que más he disfrutado en la vida.
Hablando un poco de esas personas que te contienen, yo quisiera que nos contaras cómo entiende Ana tu profesión. ¿De qué manera ella te contiene?
Qué bonita pregunta. Siento que ella entiende mucho esto porque también se dedica a esto, ella es escritora y productora, entonces entiende las exigencias y los ritmos de trabajo de esto. Me conoció siendo actor siempre me ha apoyado. Le gusta mucho que yo trabaje. Tenemos pequeños rituales de que cuando llego a la casa cenamos juntos, así sean 20 minutos y hablamos de lo que pasó en el día. Conectamos un ratito de que no nos vimos en todo el día, porque generalmente yo me iba antes del amanecer y llego ya de noche. Entonces, a mi hija no la vi mucho, pero a Ana teníamos este ratito de: ‘¿Cómo estuvo la bebé en el día? ¿Cómo la pasaste tú? ¿Qué tal estuvo tu día? ¿Cómo te fue en el set?’. Como que hacemos un intercambio un poco de lo que pasó en el día y ese es un momento muy bonito para reconectar. Siento que es importante mantener esa comunicación abierta.
Y luego los domingos, los domingos tenemos nuestro ritual de desayunar lo que se nos antoje, van a decir unos chilaquiles con donas, con trenzas de maple, lo que sea. Y luego nos vamos a caminar. Nos vamos a caminar los tres y eso creo que es un momento muy bonito, porque también reconectamos, descansamos.
Y pues ella entiende. Ella sabe que ahorita que termine, pues ya voy a estar más tiempo yo acá. Ella empieza un proyecto ahorita. Entonces, así como que nos vamos alternando. Y como dices, pues hay que entender que así son los ritmos de los actores. No tenemos un horario fijo y tal vez, esa a veces es uno de los grandes sacrificios que hacemos como actores, de no tener un horario de un contador. Pero alguien tiene un trabajo más normal, a veces tienen más posibilidad de planear, de ir al cumpleaños, al evento, que a la fiesta de no sé quién, que a la comida navideña. A veces nosotros nos perdemos de eso por lo que hacemos, pero siento que es un precio que yo pago feliz, porque el resultado de lo que hago y el gusto mío de estar en un set no lo supera nada. A mí me encanta estar en un set de grabación.
“Hacemos un intercambio un poco de lo que pasó en el día y ese es un momento muy bonito para reconectar. Siento que es importante mantener esa comunicación abierta”, compartió sobre Anna Tazzer, y la forma en la que fortalecen su relación.
Arap Bethke
Oye, ahorita que hablábamos como de profesiones, así que echamos hacia el azar, ¿había tal vez un plan B en tu vida?
Desde chiquito empecé a actuar muy joven. Empecé a los 11, 12 años. Hice mi primera aparición en un programa de televisión que se llamaba el ‘Club de Gaby’. Y sin saber absolutamente nada, me dieron un curso de una semana de actuación, me metieron en un foro y empecé a grabar y estuvimos grabando un año. Entonces, pues ahí como que empecé a mis primeras tablas como actor y siempre me gustó. Tal vez el plan B en algún momento cuando dejé la actuación un rato para terminar la universidad, estudié Comunicación primero y después me especialicé en Medios Audiovisuales porque quería dirigir y producir. Y es una inquietud que sigo teniendo. Me gusta escribir y siempre me ha gustado también la producción y la dirección. En algún momento quise ser documentalista, justo cuando terminé la universidad. Tenía como una idea de hacer un documental de tesis, pero luego me llamaron para trabajar en una novela y entonces ese plan se perdió. En algún momento también me llamó mucho el Me gusta mucho la fotografía, así que me gustaba mucho el fotoperiodismo. En la universidad hice varios reportajes ahí de momentos importantes. Tengo por ahí algunas fotos todavía cuando eran fotos de rollo, de revelarse, de manifestaciones y cosas que me iba ahí como reportero de guerra a tomar fotos allá al frente de batalla.
Me gustaba mucho. Siempre me ha gustado mucho también el periodismo, la foto. Me gusta la comunicación en general. Los medios se me hacen una forma muy muy importante para mantener al mundo unificado contando historias. Y también siento que es una herramienta muy poderosa para transmitir ciertos valores de una forma sutil e interesante y divertida. Pero sí, siempre me ha gustado esta industria muchísimo.
Fue como un plan B, pero con otra dirección, por así decirlo, de a lo mejor no se dio ser lo de documentalista, pero cuentas a través de la pantalla…
Exacto, porque siempre me llamaba a la actuación. O sea, siempre cuando empezaba a buscar otra cosa, me llamaban para otro proyecto y como que tenía la fortuna de que nunca he parado de trabajar. Entonces, no me ha dado mucho tiempo de realmente explorar esa vía del plan B, porque siempre estoy trabajando y cuando trabajo, generalmente hago estos personajes que requieren de entrega total. Es difícil hacer otras cosas mientras estás en un proyecto así, hasta ver amigos. No he ido a comer con un amigo desde el año pasado. Entonces, sí, es parte de lo que hacemos, es realmente una experiencia inmersiva absoluta durante el proyecto y ya después tendremos tiempo para otras cosas, pero me gusta tanto que no lo sufro, lo gozo muchísimo.
“En algún momento quise ser documentalista, justo cuando terminé la universidad. Tenía como una idea de hacer un documental de tesis, pero luego me llamaron para trabajar en una novela y entonces ese plan se perdió”.
Arap Bethke
Ya para concluir, te quiero preguntar, ¿cuál es esa decisión que a lo mejor fue muy dura en tu juventud de tomar, pero que el día de hoy agradeces?
Yo creo que cuando le di la espalda a la actuación para irme a terminar mi carrera. Yo estaba haciendo un proyecto que se llamaba ‘Clase 406’, que fue mi primera novela que fue muy exitosa y en ese momento yo tenía la carrera mitad. Había hecho seis semestres de comunicación aquí en México y terminando esa novela tenía dos caminos, seguirme por ahí. Televisión me estaba ofreciendo otros personajes. Me dijeron, bueno, ya. Yo tenía rastas. Me dijeron: ‘Te vamos a rapar las rastas, te vamos a meter en una novela’. Y por otra parte, justo un amigo se fue a Australia a terminar la carrera y me dijo: ‘Vente a Australia, te juro que está increíble. Te conviene mucho terminar la carrera, está padrísimo’. Y decidí, digamos, en ese momento no sabía que iba a ser una pausa. Yo pensé que ya le estaba dando totalmente la espalda a la actuación. Dije: ‘Me voy a dedicar a hacer documentales, a hacer cine. Voy a terminar mi carrera en Australia y ya no voy a hacer más actuación’. Y me fui, me fui, dejé todo aquí.
Terminé ese proyecto. En dos semanas metí todos mis papeles, hice maletas y en dos semanas estaba en Australia, en tres semanas estaba estudiando la universidad allá y era esto era antes de que existieran las redes sociales y que la comunicación fuera tan fácil. Entonces, sí, me desconecté completamente durante dos años que terminé la carrera del mundo actoral aquí en México, en Latinoamérica. Y al principio me costó, sí, sí me costó. Sí llegué allá después de ser un actor muy famoso –porque ese proyecto me hizo de mucha fama—a conseguir chamba ya en una cocina, en un restaurante en Sídney.
Entonces, sí, al principio decía híjole, ‘¿Tú tomaste esta decisión? Bueno, vamos’. Y sí, me sirvió mucho a la larga, ahora lo veo en retrospectiva, me sirvió muchísimo terminar mi carrera, me dio una perspectiva mucho más amplia de todo este mundo, me dio una formación mucho más sólida. Y las cosas de la vida, cuando regresé aquí a supuestamente hacer un documental de tesis, me llamaron para hacer una novela en Miami y ahí sí dije: ‘Bueno, si la vida me está dando esto y me sigue llamando, por ahí es por donde me voy a ir y desde ahí no he parado’.
“Yo espero que regrese en algún momento de la vida a la piel de ‘Lobo’, porque, es de los personajes que más he disfrutado en la vida”.
Arap Bethke
Arap Bethke y Fátima Molina, así como el elenco de Lobo, Morir Matando se dieron cita en la Ciudad de México para presentar la serie, y sobre la red carpet del evento, tuvimos la oportunidad de hablar con ellos y ser testigos de la química que transmiten.
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