El destino de Laura Chiamaras en la poesía estaba marcado, incluso mucho antes de que fuera consciente de ello. Su deseo de incursionar en la actuación la llevó a sumergirse en la lectura desde muy pequeña, pero fue hasta hace unos años, tras triunfar como actriz, que descubrió que quería expresarse por medio de las palabras. En entrevista con ¡HOLA! Américas, la escritora y poeta venezolana habló de su arte: poesía enmarcada con música. Además, recordó sus días en su país natal, la influencia de su padre, los desafíos que enfrentó a su llegada a los Estados Unidos y su emoción por su próxima presentación en Casa ¡HOLA! 2026.
“En el momento en que yo me monté en el escenario y recité ese poema con música, entendí que la música son las alas perfectas para la palabra”
La actriz, escritora y poeta venezolana Laura Chimaras.
“Estoy super agradecida, super contenta”, comentó Laura sobre su participación en Casa ¡HOLA! 2026 en Miami el próximo 18 de febrero. “Porque están abriendo un espacio para un arte que está labrándose su camino”, dijo sobre el spoken word, la forma de expresión poética performativa en la que se ha enfocado los últimos años a través de sus ‘conciertos poéticos’. “Por poner como prioridad el amor, la belleza, la poesía, el sentir… El que ustedes como plataforma estén abriendo un espacio para culturizar un poco a las personas de habla hispana yo se los agradezco y estoy muy feliz”, agregó.
“Estoy un poquito nerviosa, se los debo confesar, pero sé que va a ser una noche muy bonita”, admitió la venezolana, al revelar que ya ha ensayado su presentación junto a los músicos y el cantante que la acompañarán.
Laura Chimaras descubrió en las palabras una forma de expresar su sentir más profundo.
Laura es hija del reconocido actor venezolano Yanis Chimaras, quien falleció de manera trágica cuando ella tenía apenas 15 años. Aunque perdió a su padre a temprana edad, el tiempo que estuvo a su lado fue suficiente para introducirla en la lectura, lo que marcó para siempre su destino como escritora y poeta. “Mi papá me acercó mucho a la literatura. Prácticamente, nací en el arte porque mi padre fue un gran actor de Venezuela, lo quisieron muchísimo en el país, y yo empiezo a actuar cuando tengo solo ocho años”, contó.
Laura Chimaras triunfó en la actuación antes de dedicarse a la poesía.
“Todo lo que fue la poesía, la música, la literatura, la actuación, están en mi vida desde muy, muy chiquita”, compartió. Cuando viajó a Estados Unidos por un proyecto con Telemundo, Laura ya tenía una solida carrera como actriz en Venezuela, hizo telenovelas, cine y teatro. Y aunque la actuación le dio grandes satisfacciones, hubo un momento en el que quiso buscar otra forma de expresión y fue así que se sumergió en la escritura a través de un blog. Tuvo una gran aceptación, y pronto se convirtió en autora de varios libros.
Tras su acercamiento a la poesía, Laura Chimaras descubrió el ‘spoken word’ y no lo soltó.
La poesía tocó a su puerta hasta 2019 pues el verso fue la forma natural en la que pudo expresar su sentir ante la dolorosa pérdida de su padre años atrás. “Solamente me acerqué a nivel de palabra, la música todavía no había llegado a mi vida”, contó. Sin embargo, cuando finalmente descubrió el poder de la música como vehículo de las palabras, Laura elevó de manera definitiva su poesía. “En el momento en que yo me monté en el escenario y recité ese poema con música, entendí que la música son las alas perfectas para la palabra”, compartió.
“Mi padre muere de una forma bastante trágica en Venezuela y había un capítulo de ese libro en el que me tocaba despedirlo, y la única forma que logré hacerlo fue a través del verso”
Háblanos de tu expresión artística…
Cuando llego aquí a los Estados Unidos, vengo porque me firma Telemundo, entonces sigo actuando. Todavía la actuación estaba muy presente en mi vida, pero cuando emigro creo que fue uno de los momentos más claves para mi vida, porque decía: “Okey, me encanta la actuación, pero no quiero actuar para toda mi vida”. Sentía que podía crear algún arte que tuviese trascendencia en el ser humano. Entonces, empiezo a escribir de una forma muy genuina y muy normal, como simplemente hacer un blog y publicarlo. Este blog, como al año, se hace muy viral, llegó una editorial y es donde me dicen si quiere hacer mi primer libro. Todo esto ocurre en el 2017. Y yo me pongo a escribir, empiezo a hacer mis libros. Todavía no había llegado la poesía a mi vida.
Y en el 2019, yo hago una obra, mi sexto libro: Nunca Pierdas La Fe, que es una novela basada en la vida real. Mi padre muere de una forma bastante trágica en Venezuela y había un capítulo de ese libro en el que me tocaba despedirlo y la única forma que logré hacerlo fue a través del verso. Y es la primera vez donde hago un poema que se titula 24 Horas. Es ahí realmente en el 2019, mi acercamiento a la poesía de esa forma. Solamente me acerqué a nivel de palabra, la música todavía no había llegado a mi vida. Pasó un año, saqué el libro en el 2021. Ha sido un libro que ha cambiado mi vida, porque se vendieron 20, 30 mil ejemplares, se puso en número uno. Realmente, ha sido un antes y un después en mi carrera como poeta y escritora.
¿En qué momento decidiste acompañar tu poesía con música?
Y yo cuando lanzo ese libro, recuerdo decirle a mi esposo: “Mira, yo quiero poner una música de backround”. Y él: “¿Pero cómo vas a hacer eso?”. “Yo quiero poner una música de background”. En el momento en que yo me monté en el escenario y recité ese poema con música, entendí que la música son las alas perfectas para la palabra. Y desde ese momento tengo un gran amigo, productor musical. Desde el 2021 me reúno con Robbie Meza, que es el primer productor musical venezolano que confía en mi proyecto, y saco mi primer EP de poesía y música, siempre teniendo como eje algún sentido con la palabra.
Es decir, todos en algún momento hemos perdido a un ser querido. Yo intento, a través de mi poema, a través de mi canción, poder acelerar un poquito ese proceso y que ese momentico sea un momentico de trascendencia para el ser humano. Entonces, desde ese momento, desde el 2021, me enamoré de la música. Me compré un piano que lo tengo aquí, y no he dejado de producir, no he dejado de hacer música, no he dejado de hacer poesía.
Saqué una EP y en el 2024 salió mi disco, mi primer disco de estudio, y en el 2025 sale el disco en vivo, se llama Memorias, y es oficialmente mi primera propuesta de spoken word… Y desde ese momento no he podido parar. No he parado. Esa es la forma en la que me expreso, mi idioma hoy en día es la poesía y la música. Y me agarra justamente en este momento creando mi segundo disco, tengo ya un año y medio creando mi segundo disco.
Laura Chimaras se acercó a la poesía mientras intentaba despedir a su padre en uno de sus libros.
Además de tu padre, ¿qué otras influencias hay detrás de tus creaciones?
Como que la influencia más grande es Joaquín Sabina. Lo que es Joaquín Sabina, Jorge Drexler, Facundo Cabral, Silvio Rodríguez, son personas que, aunque cantan, cuando vas a sus conciertos o los escuchas, es poesía. Sin embargo, Sabina, que es uno de los más grandes, sus canciones son sonetos, son décimas, que eso son estructuras poéticas. Ellos son en español los más grandes, que he podido tenerlos de cerquita y los he estudiado un montón. A nivel de poesía cruda, me encanta Pizarnik, y yo soy una fan de Alejandra Pizarnik. Ella es muy nostálgica y muy melancólica, y creo que nutre mucho mi parte nostálgica. Yo tengo mucha pluma nostálgica. Trato de no quedarme netamente ahí, pero Pizernic es una de mis mayores influencias en la escritura. Me fascina (Jorge Luis) Borges, hay un montón de poetas de papel que me encantan.
Son bastante aislados, pero hay una sola persona en inglés que se llama J. Ivy. Él es el mayor exponente hoy en día en la poesía y la música en inglés. Sin embargo, en los Grammys ya existen Best Spoken World Poetry Album. Él se ha llevado el Grammy tres veces y qué bonito poder decir que somos amigos, hemos compartido, estuvimos a punto de hacer una colaboración juntos. Actualmente, debo confesar que me encanta Rosalía, me encanta el último disco que sacó. Tiene mucha poesía Rosalía en su disco, tiene mucho texto difícil y tiene mucha metáfora y me ha funcionado de inspiración para el disco que estoy creando.
¿Entonces tu papá no tuvo la oportunidad de leer nada de los que has escrito?
Me hubiese encantado, pero no, porque papá fallece cuando yo tengo 15 años. Y yo empecé a escribir en el 2015.
“Esa es la forma en la que me expreso, mi idioma hoy en día es la poesía y la música”
Laura Chimaras ha hecho de la poesía y la música su idioma.
Volviendo atrás en tu infancia, ¿hubo algún momento o vivencia en particular que anticipara en tomarías este camino?
Quizás nunca lo imaginé, pero sí hubo algo importante, y es que él tuvo un ejercicio conmigo que me decía: “¿Tú quieres ser artista? Y quieres ser artista desde muy chiquitita”, y yo le decía que sí. Y él me decía: “Okey. Los artistas se enamoran de la literatura, los artistas se la pasan leyendo constantemente”. Y él empezó a hacer un ejercicio conmigo, que fue ponerme un libro sobre mi mesita de noche cada 15 días, me lo leyera o no me lo leyera, pero él me iba poniendo lectura cada 15 días sobre mi mesa de noche. Y realmente yo agarro mucha fuerza en la lectura cuando él fallece, porque yo sentía que a través de leer los libros que él me dejó, había un pedacito de él. Entonces, en efecto, él influyó muchísimo en que ya yo de adulta ame la literatura y sangre, literatura y poesía.
¿En qué momento decides dejar Venezuela y mudarte a Miami? ¿Y cómo fue esa transición?
Elijo salir de mi país porque quería crecer, quería estar en proyectos más grandes. Tenía una propuesta en Telemundo súper linda y tenía papeles, tenía visa de artista, entonces fácilmente podía venir al país. Y lo dejo realmente por la ilusión de un crecimiento como artista. Con los años me di me di cuenta de que fue muy raro, como el tercer, cuarto año, transité una nostalgia, no sabía que extrañaba tanto el país. Y hoy en día, ya después de casi 11, 12 años afuera, te puedo decir que algo que me ha regalado migrar de mi país es que me he convertido en una persona mucho más venezolana. O sea, mi jerga, mi gente, mis costumbres, mis tradiciones. Y siento que esa es una de las cosas más lindas que me ha regalado migrar del país, más allá de toda la evolución que uno tiene, aprender otro idioma, crecer, conocer otras culturas.
Gracias a Dios, en ese momento no fue por algo político. La mayoría de los venezolanos en esa época salieron por un tema político. En efecto, el país no estaba bien, pero no fue mi primer motor para yo salir del país.
“Todo lo que escribo es real. Por ahora no he escrito mi primera canción ficticia”
Laura Chimaras dejó Venezuela para buscar nuevas oportunidades en Estados Unidos.
¿Qué desafíos te enfrentaste al llegar a Miami?
Yo siento que primero empezar a conocer el sistema, evidentemente creo que tuve una bendición muy bonita y fue que pasé pocos meses sin trabajo. O sea, yo llegué acá y a los siete meses me contraté con Telemundo. Realmente fueron siete meses, donde estuve medio extraña porque tuve que vivir con mi abuela, no tenía carro, evidentemente no había dinero, mi abuela era la que me compraba absolutamente todo. Pero tuve una gran bendición que el canal me contrató y pasé trabajando con ellos los primeros tres, cuatro años de migrar del país. Entonces, me permitió capitalizarme, me permitió mudarme, me permitió realmente estabilizarme.
Pero sí, es muy duro entender este sistema cuando uno llega porque no se parece absolutamente nada al venezolano. También en crear una nueva comunidad de amistades, de relaciones, de contactos. Es muy duro, tomó muchísimos años. Mira, cosas tan importantes acá como declarar impuestos. En mi país uno tiene que hacerlo, pero la gente no te educa financieramente para hacer eso. Y fue un reto en los primeros años. Pero bueno, creo que tuve la bendición de llegar con trabajo y siento que eso hizo que mi panorama fuese diferente.
Volviendo un poco a tu trabajo, ¿qué temas abordas en tu poesía? ¿Hay alguno que sea tu predilecto?
Abordo sentimientos que tengamos que no sepamos cómo solventar, que son un montón, realmente. Por ejemplo, en mi último disco, que se llama Memorias, que lo pueden conseguir en todas las plataformas musicales, abordó un tema tan delicado como la depresión. Traté de caracterizar en ese tema la depresión, conversarla con ella y ver por qué llega a nuestras vidas, y nosotros no sabemos cómo sacarla de nuestras vidas. Tengo, de repente, otro tema que se llama Catadora de Besos, que es una colaboración con un gran cantautor que se llama Andrés Suárez, que es una mujer que tuvo que catar, es besar a muchos hombres para encontrar el amor de su vida, pero en el momento que lo encuentra tuvieron que despedirse. Ya eso queda como muy abierto para quien lo escucha, sea porque alguien tuvo que partir del país, sea porque la relación no se pudo mantener o sea porque alguien haya fallecido. El final de la canción es para la interpretación de la escucha. Entonces, a lo que voy con lo que te cuento es que cada tema tiene un sentido muy profundo.
Tiene un sentido de algo que yo haya vivido y haya transitado. Y la única forma de transformarlo fue a vez de ponerlo en papel. Y evidentemente, ahorita que converso contigo, estoy tan enamorada de la palabra como de la música. Todo lo que escribo es real. Por ahora no he escrito mi primera canción ficticia.
Entiendo que trabajas con tu pareja, ¿cómo ha sido esta experiencia?
Mi esposo es un genio del marketing, un genio. Yo te puedo decir que todas las cosas de marketing yo no hago nada. Yo no comprendo cómo hacer un branding de una campaña, cómo montarla, cómo son las estrategias. Entonces, mi esposo, siendo parte del CEO de mi compañía, él maneja todo lo que son las estrategias para los conciertos, las estrategias para las canciones, el branding de los discos que vayan a salir, el branding de lo que queramos poner afuera con el público. Él es el genio detrás del arte. Por ejemplo, yo te hago el arte y te lo dejo acá, pero si no sé cómo venderlo, no va a llevar a ningún lugar. Entonces, siento que hacemos un match, gracias a Dios, muy positivo, en que yo pongo el arte y él sabe cómo lograr vender ese arte.
Ha sido un reto, pero ya tenemos siete años juntos. Los primeros años, mientras nos conocíamos y nos entendíamos, fue interesante porque había cosas que no sabíamos cómo solventar. Hoy en día tenemos un manejo extraordinario, gracias a Dios. No tengo nada malo que contarte, te lo juro.
¿Qué fue primero, la relación de pareja o la colaboración?
Él quería colaborar en mi proyecto y en el momento que empezamos a trabajar… Colaboró demasiado. Y creo que lo más lindo que nos pasó fue que nos las empezamos a llevar muy bien. Entonces, los decíamos como: “¿Qué locura es esta? ¿Por qué no las llevamos tan bien?”. Y ahí es donde empezamos a salir. Pero sí, fue primero que él se ofreció a colaborar en mi proyecto.
“Siento que mientras más conectada esté a mi origen y al lugar de donde vengo, mejor puede ser mi arte y más genuino y honesto”
¿De qué manera rindes tributo a tu origen latino y a tu país a través de tu trabajo y de tu día a día?
Por ejemplo, le escribo mucho a Venezuela, tengo muchas cosas escritas para Venezuela, para Caracas. En el último disco pude hacer una canción con Yasmil Marrufo, no sé si lo conoces, un gran músico venezolano. Hicimos una tonada, una tonada es como un género venezolano como muy de nosotros, y le hice una tonada a Caracas, a las memorias de nuestro país. Entonces, lo llevo a donde sea, yo no he perdido el acento, a pesar de que la gente me dice que me sienten medio neutra, pero yo trato de no perder mi acento, de no perder mi jerga y de tener siempre un pedazo de Venezuela en mi arte. En este disco, que estoy armando, hicimos algo maravilloso para Venezuela.
Siento que mientras más conectada esté a mi origen y al lugar de donde vengo, mejor puede ser mi arte y más genuino y honesto. Por eso, ante cualquier cosa, y ante cualquier cantidad de años fuera del país, soy venezolana, lo seré siempre. Y si lo puedo defender a capa y espada, lo haré en cualquier rinconcito que me den la oportunidad de mostrar mi arte.
¿A quién invitarías en una velada especial de música y de poesía? Se le vale personas que ya no estén.
Empiezo con Sabina, él sería mi primer invitado. A Sabina lo tendría sí o sí. Me encantaría invitar a Leonardo Da Vinci, soy una aficionada y obsesiva con todo lo que fue Leonardo para la historia y lo que sigue siendo. Evidentemente, invito a Alejandra Pizernik, me encantaría tener a Borges, me encantaría tener a (Gustavo Adolfo) Bécquer, que es otro poeta español maravilloso. Yo tendría a (Fernando) Pessoa. Sentaría a Silvio Rodríguez también, porque está vivo todavía, así que tengo oportunidad. Y esto es lo más raro, pero en esa mesa se presentaría Rosalía. Creo que sería una mezcla superinteresante entre el género actualmente moderno y personas que no existen. Pero bueno, eso sería como una utopía.
Laura Chimaras apuesta por la honestidad en su poesía.
¿Qué le dirías a las nuevas generaciones para invitarlas a conocer el mundo de la poesía y a encontrar en ella una forma de expresión? Sobre todo, en estos tiempos que hay tanta distracción digital…
No me acuerdo de quién lo escuché… La poesía nunca va a ser trending en nuestra vida, porque la tenemos como algo que es aburrido. Cuando estás en la adolescencia, es imposible hablar de un poema o que esto te hizo sentir algo. Cuando crecemos, empezamos a sentir vacíos en nuestro corazón porque te empiezas a dar cuenta de que la vida golpea, de que pierdes a seres que amas, de que te separas de parejas que amas, de que pierdes amigos. Y es ahí donde empiezas a buscar un sustento para tu vida, pero no cualquier sustento, no simplemente ir a terapia o ir a un lugar donde alguien te hable y te diga: “Puedes salir de aquí”. De repente, ese sustento lo encuentras en una canción, lo encuentras en un libro y lo encuentras en la poesía. Entonces, siento que la poesía llega a la vida de las personas en el momento que ellas la necesitan. Y la sorpresa que esas personas van a sentir es que ella empiece a hacer un sustento para tu vida, empieza a salvarte de muchos lugares que no tenías idea de que te pueden salvar. Entonces, yo lo único que quizás puedo invitar al joven hoy en día es que no le tenga miedo a leer poesía, porque la poesía es cercana, es bonita, es divertida y puede ayudarte un montón de cosas.
Nos han vendido que la poesía es lejana, que la poesía es compleja, que la poesía no puede ser cercana, cotidiana. Y yo creo que lo primero que les diría es que se abran un poco a la experiencia, que se abran un poco al sentir. La poesía, lo único que hace es hacerte sentir cosas que nosotros no sabemos cómo poner en palabras. Eso hace la poesía. De repente tienes una gran alegría o un gran dolor y no sabes cómo decirlo y la poesía te lo expresa.
¿En tu caso, hubo alguna herramienta o algo que te ayudara al incursionar en la poesía, o fue algo que simplemente fluyó?
Cuando empezó a fluir la poesía, me puse a estudiar porque soy muy nerd. Y me puse a estudiar, me gané una beca en una escuela de escritores, súper linda. Saqué una beca de un máster de poesía que me tomó dos años y medio hacer eso. Eso me ayudó un montón porque fue tan intenso y se trabajó tan duro que pude aprender a escribir estructuras, pude aprender a hacer octavas, hacer sonetos, hacer décimas. Pude aprender tantas cosas que, debo confesarte que, aunque las estructuras son hermosas, yo tengo una mezcla entre la libertad, entre hacer un poema completamente libre, que lo que le rija ese poema sea el sentir. Entonces, en efecto, me puse a estudiar un montón y me puse a leer un montón, ojo, mucho antes de empezar a hacer mi disco.
Ya nos contaste un poco de que estás en planes de hacer un disco. ¿Nos puedes hablar más acerca de los proyectos y los planes que tienes para lo que viene en este 2026?
Quizás no puedo adelantar tanto como concepto del disco, género, ideas. Pero lo que sí puedo adelantar es que quien haya escuchado mi disco Memorias, que es el que lancé hace un par de años, hay una evolución enorme con la composición de la música, con la letra que he sacado a través de cada canción, porque cada canción tiene una escritora, un artista que la inspiró y tiene una base bastante fuerte. El disco va a salir en varias formas, porque no puedo decirlo, y la gente va a poder experimentar la oscuridad y la belleza. Hay mucha gente muy buena detrás de este disco. Hay un montón de gente componiendo, creando, trabajando el disco. Son tantos que por ahora no puedo decir el nombre, pero yo creo que ya a finales del 2026 podemos darle la exclusiva ola para este lanzamiento oficial.
¿Cómo te gustaría ser recordada?
Es una pregunta difícil, pero yo creo que si a la gente le dicen: “¿Conociste a Laura?” Y que la gente tenga una sonrisa y sus ojos brillen, yo creo que ya. Yo creo que no pediría más que eso, porque habla más los ojos y la sonrisa de las personas que lo que realmente dice una persona. Entonces, quizás eso sería lindo, saber qué ocurran las personas cuando digan mi nombre.
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