CNN Español —
“Está jugando lesionado”.
“Lo mejor sería dejar su lugar”.
“Sé que no tiene la velocidad de bateo. Sé que no está saludable… pero es Shohei”.
Las redes se inundaron de comentarios desde la tarde-noche del lunes, tras el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés). Prácticamente todos giraron en torno a una persona: Shohei Ohtani, indiscutiblemente el mejor jugador de béisbol de esta era y, para muchos, uno de los mejores de la historia. Pero esta vez no había elogios, aplausos con emojis ni celebraciones de GOAT (siglas en inglés para referirse al “Mejor de Todos los Tiempos”). En realidad, no había nada bueno que decir.
La actuación del japonés en el segundo juego fue lapidaria: ningún hit en cuatro turnos al bate y dos ponches. La situación empeoró porque los Dodgers, el equipo que por mucha diferencia gasta más en su plantilla, quedaron 0-2 ante los Brewers de Milwaukee en la serie al mejor de siete juegos. La acción se traslada ahora a Los Ángeles, con los Dodgers recibiendo tres partidos seguidos donde no pueden permitirse ningún paso en falso si no quieren quedar entre la espada y la pared demasiado pronto.
• Fuente:
CNN
” data-fave-thumbnails=”{“big”: { “uri”: “https://media.cnn.com/api/v1/images/stellar/prod/gettyimages-2290279306.jpg?c=16×9&q=h_540,w_960,c_fill” }, “small”: { “uri”: “https://media.cnn.com/api/v1/images/stellar/prod/gettyimages-2290279306.jpg?c=16×9&q=h_540,w_960,c_fill” } }” data-vr-video=”false” data-show-html=”Deportes CNN” data-byline-html=”
” data-timestamp-html=”
21:13 ET (01:13 GMT) 13 de octubre de 2026
” data-check-event-based-preview=”” data-is-vertical-video-embed=”false” data-network-id=”” data-publish-date=”2026-10-10T22:31:49.102Z” data-video-section=”deportes” data-canonical-url=”https://cnnespanol.cnn.com/2026/10/10/deportes/video/brewers-dodgers-mlb-beisbol-playoffs” data-branding-key=”” data-video-slug=”brewers-dodgers-mlb-beisbol-playoffs” data-first-publish-slug=”brewers-dodgers-mlb-beisbol-playoffs” data-video-tags=”dodgers,mlb” data-breakpoints=”{” video-resource–media-extra-large=”” data-display-video-cover=”true” data-details=””>
¿Serán los Brewers capaces de sorprender a los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional?
¿Serán los Brewers capaces de sorprender a los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional?
02:31
Nada pasaría si los números del lunes de Ohtani fueran una casualidad. Una falla en la matrix. Un mal juego puede tenerlo cualquiera, incluso una mala semana. Pero estamos hablando de Ohtani, el que deslumbra a Estados Unidos hace años, el mismo que bateó muy lejos la ilusión de estos mismos Brewers 12 meses atrás.
Por el contrario, sus últimas cifras parecen cada vez menos casuales y más causales. Ohtani no ha estado en buena forma en ningún momento de estos playoffs, donde conectó apenas tres hits en 20 turnos al bate, con .150 de promedio de bateo. Solo para ponerlo en contexto, el receptor venezolano William Contreras, acaso la figura en la segunda victoria de Milwaukee, tiene nueve hits, tres jonrones y cinco carreras impulsadas en 23 turnos al bate, con .391 de promedio de bateo.
Por eso, las alarmas suenan más que nunca en Los Ángeles.
Pero lo cierto es que vienen haciéndolo desde hace un tiempo, especialmente desde la semana previa a que Ohtani entrara en la lista de lesionados por dos semanas, casi sobre el cierre de la temporada regular. El japonés arrastraba molestias en la rodilla izquierda y el bíceps derecho, y aunque volvió para la última semana antes de la postemporada, sus números se quedaron en la enfermería: arrastra 24 partidos sin un jonrón, una sequía difícil de explicar para un jugador que bateó 30 jonrones en la temporada regular.
Más aún, según la MLB, hasta el 18 de agosto (fecha de su último jonrón), Ohtani estaba aún entre los cinco mejores bateadores de las Grandes Ligas, pero desde entonces —incluyendo playoffs— se ha ido al fondo de la lista, entre los diez peores.
Las molestias físicas pareciera que siguen mermando su rendimiento. Usuarios en redes sociales usaron imágenes congeladas de Ohtani de hace meses y de ahora para comparar el swing (el movimiento de bateo), señalando que el japonés parecía estar sosteniendo su cuerpo de manera diferente a raíz de esa rodilla izquierda que se supone debe girar y desplazarse al momento del bateo. Sin un rango de movimiento completo, impactar la bola se hace más difícil, especialmente ante lanzadores de élite como los que se encuentran en el camino a una Serie Mundial.
Entre los bajos números y las molestias físicas, el debate que dominó a Los Ángeles es si los Dodgers no estarían mejor sin él en el crucial Juego 3 de este miércoles. Sí, se llegó al punto de sugerir (algunos usuarios incluso implorar) que la estrella del equipo no esté en un partido que puede dejar al bicampeón consecutivo al borde de la eliminación. ¡Qué locura!
“Obviamente, la situación no ha sido buena”, dijo el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, a The Athletic el lunes. “Él no se siente bien. Creo que, por mi parte, se trata de hablar con él [el martes] para tratar de determinar qué es lo mejor para él y qué es lo mejor para nosotros. Sin duda, se ha ganado esa conversación y la merece”.
El punto central para determinar la conveniencia de sentar a la estrella es si los Dodgers (más bien Roberts) consideran que este mal momento de Ohtani tiene un rápido arreglo, y para determinar eso es necesario detectar el problema base.
“Ya está superando el aspecto físico”, había dicho su entrenador de bateo Aaron Bates cuando comenzaron los playoffs —algo de lo que ya no estamos tan seguros—. “Ahora se trata simplemente de ajustar el timing frente a distintas velocidades, decidir cuándo iniciar el movimiento y cosas por el estilo. Es un ajuste habitual para un bateador”.
Si realmente es un problema de timing, entonces el japonés necesita seguir tomando turnos al bate. Pero si el problema es físico y los Dodgers lo desoyen, habrá más malas noticias en camino.
Este martes por la noche, Roberts confirmó que el japonés finalmente conservará su lugar porque se siente bien como para hacerlo.
Sentar en el banquillo a Ohtani podría haber presentado un problema mayúsculo adicional, que era el de elegir al reemplazante, el que tomaría el lugar del mejor bateador del equipo. Pero, también por increíble que parezca, los Dodgers ya tenían la solución escrita en tinta indeleble.
Josué De Paula es protagonista de una de las historias más destacadas del año en las Grandes Ligas. El nacido en Brooklyn llegó a las Ligas Mayores pegando el salto directamente desde la Doble-A en las Ligas Menores. Ya era una promesa de 21 años, pero, ante la lesión de Ohtani en septiembre, fue convocado al equipo principal sin pasar ni un solo juego por la Triple-A, la categoría por donde pasan casi todos los peloteros en su camino a la MLB.
Con los Tulsa Drillers, De Paula jugó 124 partidos en 2026, con 27 jonrones, 104 carreras impulsadas, .303 de promedio de bateo y 31 bases robadas, números que pintaban ya a un jugador completísimo.
“Es un bateador especial”, dijo Roberts tras el debut del joven ante los Marlins de Miami. “Los bateadores no ven tan rápido la pelota al salir de la mano; es un don. Creo que esa capacidad de no perseguir lanzamientos fuera de la zona es algo que resulta clave en la postemporada. Y ningún momento le quedará grande a ese chico”.
La apuesta pagó con creces. El estadounidense, que también tiene la nacionalidad dominicana por su padre: 11 partidos, 31 turnos al bate, 10 hits, un jonrón, siete carreras impulsadas y 11 bases por bolas, contrastando con apenas cinco ponches.
“Se ganó el derecho de estar en la conversación”, dijo Roberts antes de los playoffs.
Sí, por si los Dodgers no gastaran lo suficiente para adquirir a los mejores jugadores del presente, también tienen el futuro entre sus manos.