Nos gusta mucho este momento de la semana, porque nos aproximamos a su fin y nos toca descansar, y porque programamos lo que vamos a comer y a cenar los siguientes 7 días. Nos da mucha tranquilidad organizar los menús de lunes a domingo con el fin de no perder tiempo pensando en qué cocinar cada jornada.
Esta fórmula nos resulta cómoda y práctica; nos permite ahorrar en la compra y no desperdiciar alimentos, por un lado. Y, por otro, buscar recetas sencillas, rápidas, variadas y equilibradas en las que siempre primamos el buen sabor por encima de todo.
Una fantástica alternativa es empezar la semana con platos que puedes preparar de una forma rápida y sencilla, y para eso la olla exprés es una gran aliada. En el mismo día o, incluso, el día anterior, porque los guisos, estofados y demás platos de este tipo ganan con el reposo.
Unos buenos ejemplos son las legumbres o las patatas con verduras con o sin alguna proteína (carne, embutidos, pollo, marisco, pescado, setas, etc.); filetes en salsa; caldos; menestras; albóndigas de carne o de pescado; cremas de verduras… e, incluso, diferentes tipos de arroces.
Otra de las cosas que más nos gustan a la hora de cocinar es crear platos a partir de sobras. Por evitar el desperdicio, por ahorrar y también porque salen cosas deliciosas. Por ejemplo, los restos de un pollo asado son perfectos para hacer empanadillas, una ensalada, un arroz, unos tacos o una pasta.
Si hablamos de un buen caldo, las posibilidades se multiplican porque te sirve para incorporarlo a guisos, salsas, cremas, sopas… Cuando lo hacemos, sea del sabor que sea, hacemos bastante cantidad y lo congelamos en recipientes individuales para tenerlo siempre a mano.
Y si tienes en la nevera verduras asadas, salteadas o pochadas, las puedes agregar a tortillas, salsas, arroces, revueltos, cremas, quinoa, cuscús, legumbres, carnes, pollo, pescados, mariscos… ¡Van bien con todo!
Lo bueno de las cenas es que puedes solucionarlas en pocos minutos. La clave está en combinar tres elementos básicos: una proteína, una buena ración de verduras y una guarnición saludable. Con esta estructura puedes improvisar numerosos platos diferentes sin necesidad de seguir recetas complicadas. ¡Las combinaciones son infinitas!
Puedes optar por pollo a la plancha, huevos cocinados de diferentes formas, legumbres cocidas, pescados, conservas… Agrega una buena ración de verduras (brócoli, zanahoria, calabacín, espárragos, judías verdes, espinacas, tomates, diferentes hojas, pimientos…) y completa el plato con una guarnición a base de patata cocida, boniato asado, arroz integral, quinoa, etc.
El fin de semana date algún capricho y no renuncies a una buena pizza, una hamburguesa con su buen pan y unas patatas fritas en su punto e, incluso, algún dulce.
| Play | Cover | Release Label |
Track Title Track Authors |
|---|