Más allá del drama, el amor, los gritos y las peleas, las telenovelas mexicanas han logrado marcar tendencias de belleza a través de los peinados de sus protagonistas. Con looks voluminosos y perfectamente estilizados, las actrices de estas historias se vuelven inolvidables. No importa si es la escena más triste o la más intensa, su pelo siempre encuentra la manera de convertirse en el centro de atención.
Desde Angelique Boyer en ‘Teresa’ hasta Silvia Navarro en ‘Mañana es para siempre’, cada novela tiene a ese personaje que sobresale no solamente por su esencia, sino también por su presencia. Con un estilo inigualable y looks inolvidables, cada uno de ellos ha conquistado y entretenido a generaciones de mexicanos.
La televisión mexicana tiene novelas que han conquistado audiencias en todo el mundo. Ya sea por la trama, la producción o los propios actores. Cada detalle en una historia como esta es valioso para que sea un éxito, y sí, eso incluye los peinados de los personajes. Porque no es un secreto para nadie: personajes como Isabela Vázquez De Castro, de ‘Mi Corazón es Tuyo’, no se levantaron con ese pelazo de la cama. Aunque no es por arte de magia, lograr un peinado así no es difícil. La clave está en conocer tu pelo, seguir los pasos y deslumbrar con estilo.
Lo más recomendable es empezar el proceso después de tomar un baño, aunque no es obligatorio. De igual forma, puedes humedecer el pelo con un atomizador. Ojo, recuerda que el pelo no debe estar empapado. Ya que esté húmedo, puedes agregar el protector térmico —protege la fibra capilar del daño causado por el calor— de medias a puntas.
En esta fase hay una palabra clave: ligeramente. No se busca secar el pelo por completo, sino dejarlo seco al 70% para poder darle forma después con otra herramienta. Este paso facilita el peinado porque el cabello ya está húmedo, pero no completamente mojado.
Puedes dividir el pelo en 5 o 7 secciones —realmente, las que más te acomoden—. Y cuando lo tengas separado, puedes empezar a usar tu herramienta. Es preferible comenzar por la parte inferior para que el proceso te resulte más fácil. Deslizas un cepillo redondo grande de secador por el pelo, empezando por la raíz y llegando hasta las puntas. La idea es tener claro hacia qué lado quieres que se dirija el cabello, porque en esa dirección vas a girar el cepillo al llegar a la punta. Y este paso se repite hasta terminar con todas las secciones.
Si deseas agregar más dimensión a ciertas piezas, puedes usar tubos de volumen. Los dejas actuar durante un rato y, después de 20 a 30 minutos, los retiras. Lo mejor sería hacer este paso especialmente en los mechones delanteros para dar la sensación de mayor movimiento y enmarcar el rostro.
Por último, como paso adicional, puedes fijar el peinado con un soplido de aire frío de la secadora. Recuerda no tener todos los niveles de intensidad encendidos para no perjudicar lo ya estilizado. Y para cerrar con broche de oro, agrega tu producto favorito para el cuidado del pelo, aportando brillo y suavidad —solo no te excedas para evitar un acabado grasoso o pesado—.
Si algo nos queda claro es que los peinados de las novelas han logrado escribir su propia historia. Con carácter y estilo, comunican más de mil palabras sin necesidad de decir una sola. Así reafirmamos que la historia no solo está en la trama, sino también en el panorama —desde la escenografía y los atuendos hasta las locaciones y los peinados —.
| Play | Cover | Release Label |
Track Title Track Authors |
|---|